Resumen:
Los ataques de Hamás en Israel dejaron un reguero de atrocidades que
poco a poco se han ido conociendo, pues no solo mataron sin piedad a los
soldados que por una razón o por otra defendieron los Kibbutzs, las aldeas
y otras zonas de poblaciones no solo ya cercanas a la frontera, sino que lograron introducirse más al interior cometiendo amputaciones y violaciones,
etc., llevándose a Gaza unos 240 rehenes. Los que ya han sido liberados han
declarado que muchos los mataban de hambre y los drogaron, manteniéndolos en túneles húmedos o áticos oscuros, siendo muchos de ellos apaleados y
golpeados por sus captores o incluso por grupos de palestinos furiosos, quemando a otros las piernas con los tubos de escape de las motos en las que los
transportaban para que pudieran ser identificados en el caso de que pudieran
huir. Durante los casi cincuenta días que ha durado el secuestro de estos que
ya han sido liberados, los rehenes han declarado que los amenazaban con
rifles, dejándolos en una soledad aterradora, sobre todo a los niños.