Resumen:
El bicentenario de Haití, la segunda nación americana en conseguir la
independencia, encuentra al país entre los más pobres del mundo e
inmerso en una profunda crisis. El proyecto democrático de los años
noventa se ha derrumbado y su principal protagonista, el ex presidente
Jean Bertrand Aristide, ha sido expulsado del país acusado de corrupción
y autoritarismo, en medio de un caos que ha causado la muerte a más de
200 personas. El futuro de Haití es incierto, con una intervención militar
internacional, un Gobierno transitorio sin legitimidad, la actuación de
grupos armados en un contexto con unas instituciones prácticamente
inexistentes y una pobreza que afecta a la mayoría de la población. Por
otra parte, el papel de EEUU en la crisis ha generado una fuerte
controversia. Sectores críticos acusan al Gobierno de Bush de haber
intervenido a favor de la oposición, en lugar de apoyar a un mandatario
electo.1