Resumen:
Se presenta como mito fundacional de la
cooperación internacional para el desarrollo
los años inmediatamente posteriores a la
Segunda Guerra Mundial con sucesos claros,
como los planes de reconstrucción de Europa,
el surgimiento del sistema de las Naciones
Unidas y el proceso de descolonización. En
sus orígenes, la cooperación internacional
para el desarrollo era concebida casi exclusivamente como transferencia directa de
recursos monetarios hacia un receptor para
mejorar sus indicadores de desarrollo. Esta
concepción de la cooperación internacional
para el desarrollo atravesó una crisis o fatiga,
a causa de los pobres resultados presentados
durante más de tres décadas. Actualmente,
la cooperación es repensada basada en una
visión de desarrollo humano, que supera la
visón exclusivamente economicista y vertical
de las décadas anteriores. Superado estos
problemas, la cooperación internacional para
el desarrollo en la actualidad es dinámica y
ajustable a las necesidades cambiantes del
entorno internacional. Por otra parte, a pesar
de sus altibajos, la cooperación internacional
para el desarrollo se constituye como un
elemento de suma importancia en el actual
sistema internacional e incide de forma
directa en la forma como se relacionan los
diferentes actores de dicho sistema, actores
tanto de naturaleza estatal como no estatal.