Resumen:
Este trabajo analiza críticamente la cooperación occidental al desarrollo hacia África,
cuestionando sus motivaciones, sus resultados reales y las narrativas que la sostienen. Aunque
muchas de estas iniciativas han estado impulsadas por buenas intenciones, la evidencia muestra
que han reforzado en muchos casos dinámicas de dependencia, paternalismo y simbolismo vacío,
más centradas en la imagen y la emoción que en el impacto real. A través del análisis de eventos
como Live Aid (1985) y Live 8 (2005), se muestra cómo incluso las campañas más mediáticas,
diseñadas en nombre de la solidaridad, pueden terminar ignorando a los propios destinatarios,
excluyéndolos del proceso de toma de decisiones y reforzando discursos simplistas sobre
“salvadores” y “salvados”.